Pese a que el Comité de Operaciones de Emergencia del cantón determinó que no existe peligro para la población rural o urbana, en la parroquia Tomás de Berlanga, cercana al volcán, las clases y las actividades turísticas están suspendidas.

Luego de 24 horas del inicio del proceso eruptivo del volcán Sierra Negra, ubicado en el sur de la isla Isabela, la más grande y habitada de Galápagos, una comisión de vulcanólogos y expertos en gestión de riesgos recorrió este miércoles 27 de junio la zona de influencia.

El coloso, cuyo último despertar se registró en 2005, empezó a arrojar lava, cenizas y gases a las 13:40 del martes. Esa misma tarde del 26 de junio fueron evacuados 200 habitantes de la zona rural, a quienes se les entregó kits de protección volcánica y aseo.

Los ciudadanos fueron recibidos en la parte baja de la isla por familias acogientes.

La Secretaría de Gestión de Riesgos informó que tras la sesión del COE cantonal de Isabela se resolvió que, “al no presentarse peligro inminente en la zona alta, podían regresar a sus hogares”.

La mayoría de los evacuados eran de la localidad de El Cura, a 35 kilómetros de la caldera del volcán.

 Alexandra Ocles, titular de la Secretaría de Gestión de Riesgos (SGR), tenía previsto llegar a Puerto Villamil pasado el mediodía de este miércoles 27 de junio para reunirse con los técnicos que analizan los peligros para poblados cercanos, flora, fauna y actividad turística.

El Instituto Geofísico de la Escuela Politécnica Nacional, por su parte, destacó que la información del proceso eruptivo se actualiza constantemente, gracias al sismograma instalado, desde las 03:00 del 26 de junio, en la zona de Volcán Chico.

Clases suspendidas

El Comité de Operaciones de Emergencia (COE) del cantón Isabela informó que las clases estaban suspendidas en la parroquia Tomás de Berlanga, que es el sector de mayor influencia del volcán.

Mientras que el Parque Nacional Galápagos paralizó las actividades turísticas en el volcán Sierra Negra e ingresó a la zona de El Cura.

La Policía Nacional y la Armada restringen el acceso de turistas y ciudadanía a los sectores mencionados, incluso a la Caseta del Cura.

La erupción del Sierra Negra durará alrededor de dos semanas, según información del Instituto Geofísico. Este proceso es considerado más fuerte que el de 2005.

Según el monitoreo, la erupción no representa peligro alguno para la comunidad de la zona rural, ni urbana del cantón.

Emilio Orrala, comandante del Cuerpo de Bomberos de Isabela, informó que parte del magma se está depositando en una conocida zona turística de la isla.

“Se trata de Bahía Elizabeth, la cual está despoblada pero con atractivos naturales. Un segundo flujo de lava está bajando por la extensa caldera del volcán”.

Orrala insistió en que las familias que se movilizaron el martes retornaron la misma tarde a sus hogares.

No obstante, continuó el funcionario, existe un albergue en Puerto Villamil con suficiente capacidad y servicios en caso de determinarse una evacuación, así como casas acogientes. “Ventajosamente, las columnas de ceniza están siendo desviadas hacia una zona opuesta a Puerto Villamil, y otras localidades habitadas”, dijo Orrala.

“De momento no tenemos reportes de afectación a la flora o fauna de la Isla”, concluyó Orrala.

Desde Quito, en cambio, el Cuerpo de Bomberos de esa ciudad, informó que 10 de sus efectivos se trasladaron a las islas Galápagos para colaborar con las labores que se requieran producto de la emergencia causada por la erupción del volcán Sierra Negra.

 En Puerto Villamil, la cabecera cantonal de Isabela, las zonas pesquera y turística mantienen sus actividades con total normalidad, incluso los recorridos turísticos. (I)