El impacto de la erupción sobre la biodiversidad en las islas Galápagos es “mínimo”, pues los flujos de lava “están yendo totalmente contrarios a los sitios donde hay poblaciones naturales de tortugas y de iguanas”, dijo Jorge Carrión, director del Parque Nacional Galápagos.

Los centros de reproducción y crianza de tortugas gigantes, que dan su nombre a las islas, también “están a salvo”, agregó Carrión.

El volcán Sierra Negra, que se eleva a 1.124 metros sobre el nivel del mar, arrojó este miércoles una nube de gas y ceniza de aproximadamente 10,5 km de altura. El coloso erupcionó apenas 10 días después de que lo hiciera el volcán La Cumbre de la isla Fernandina.

Galápagos, a 1.000 km frente a la costa continental de Ecuador es Patrimonio Natural de la Humanidad. Las islas son parte de la reserva de la biósfera del planeta con uno de los ecosistemas más frágiles.

Con flora y fauna únicas en el mundo, Galápagos sirvió de laboratorio al naturalista inglés Charles Darwin para desarrollar la teoría sobre la evolución de las especies.

La amplitud de los sismos registrados por la erupción del volcán Sierra Negra así como la del tremor ha disminuido. Sin embargo, aún se observan sismos esporádicos y un tremor de baja amplitud en el registro continuo, informó en su comunicado este miércoles el Instituto Geofísico de la Politécnica Nacional.

El archipiélago recibe su nombre de las tortugas gigantes que llegaron hace tres o cuatro millones de años a esa región volcánica en el Pacífico. (I)

Fuente: Diario El Universo