La muerte del Solitario George, el 24 de junio de 2012 no representa el final de la especie de tortugas gigantes (Chelonoidis abingdonii) de la isla Pinta (Ecuador), pues un estudio realizado como parte de la colaboración entre la Dirección del Parque Nacional Galápagos (DPNG) y la Universidad de Yale y que contó con el apoyo financiero de Galápagos Conservancy, entre sus hallazgos, demuestra la existencia de 17 tortugas con ascendencia de la isla Pinta, las mismas que habitan en el volcán Wolf, de la isla Isabela.

Los resultados de esta investigación genética sobre las tortugas gigantes de Galápagos serán publicados en un artículo que ha sido presentado a la revista científica Biological Conservation. En él se expone el descubrimiento de varios individuos no relacionados con ascendencia parcial de Pinta y algunos híbridos posiblemente de primera generación, genéticamente hablando.

El estudio identificó nueve hembras, tres machos y cinco jóvenes con genes de la especie de tortugas gigantes de la isla Pinta, después de analizar más de 1.600 muestras recogidas en el año 2008 en el volcán Wolf.

Los investigadores de la Universidad de Yale, compararon el ADN con el de los especímenes de museo de las tortugas de Pinta y del Solitario George. Tras el resultado los científicos plantean la posible existencia de híbridos adicionales en el volcán Wolf, incluso individuos de Pinta -posiblemente- puros.

El descubrimiento marca el primer paso hacia la recuperación de la especie Chelonidis abingdonii, mediante un programa de reproducción y crianza en cautiverio, opción que es evaluada por la DPNG.

Una de las teorías que explica la existencia de tortugas de Pinta y Floreana y otras híbridas en las laderas del volcán Wolf, es atribuida al traslado que realizaron en los años 1.800 los marineros de barcos balleneros, que para su alimentación recogían las tortugas en otras partes del archipiélago, y cuando ya no las necesitaban las arrojaban por la borda.

Para la DPNG, este descubrimiento reviste gran importancia en términos de la restauración ecológica de la isla Pinta, pues a través de la reproducción y crianza en cautiverio de tortugas con genes de esa isla, a futuro se podría no solo restaurar la integridad ecológica de la isla sino el linaje de tortugas de Pinta.

La investigación continuará en los próximos años con una serie de expediciones al volcán Wolf, para la captura de los 17 individuos identificados con genes de Pinta y para recoger muestras de sangre de individuos no muestreados con morfología de Pinta, así como intentar encontrar otros híbridos e individuos puros.

Además, la DPNG con el apoyo de los investigadores que participaron en el taller sobre tortugas gigantes realizado el pasado julio, impulsa un proyecto multi-institucional, para la recuperación de la tortuga gigante en las islas Galápagos durante los próximos 10 años.

Como objetivo principal contempla la restauración de todas las poblaciones de tortugas existentes y sus islas de origen, además de la reintegración de las poblaciones reproductoras de tortugas gigantes de las islas Pinta, Floreana y Santa Fe.